viernes 6 de noviembre de 2009

Asociacion Celiacos de Catalunya y España


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martes 3 de noviembre de 2009

El reactivo moco alimentario-Gluten, Caseina

Saca unos minutus a tu tiempo, este trabajo puede aclarte algunas dudas-
Cuantas veces te has preguntado por la caseina, la avena, el gluten...aqui tienes informacion !!!


El reactivo moco alimentario

Cuando el organismo reacciona frente al ingreso de una proteína que considera extraña (antígeno), estamos en presencia de una respuesta inmunológica.

La cotidiana y profusa exposición a los antígenos alimentarios, es el principal factor que conduce al agotamiento del sistema inmune. Las proteínas de la leche vacuna y del trigo, son las más antigénicas y desgraciadamente las de consumo más abundante. Esta alta exigencia inmunológica se ve agravada por la excesiva permeabilidad intestinal, condición que facilita el ingreso de antígenos alimentarios al flujo sanguíneo y desencadena una serie de respuestas alérgicas de todo tipo.

El intestino cumple un rol fundamental para evitar el paso de un antígeno a la sangre. Precisamente la primera línea defensiva consiste en la secreción de anticuerpos (inmunoglobulina A), generados por el tejido linfático en la mucosa intestinal. Hemos visto que la superficie de absorción intestinal es amplia (unos 600 m2) y también es abundante la diaria ingesta de antígenos alimentarios, por lo cual es enorme la demanda de anticuerpos necesarios para neutralizar estos antígenos.

Cuando este mecanismo defensivo se agota, y la mucosa es excesivamente permeable, las moléculas extrañas atraviesan la mucosa y alcanzan el flujo sanguíneo sin ser neutralizadas. Allí se hace necesario el concurso del hígado para desactivarlas; pero si el hígado está sobrecargado y no puede neutralizarlas, pasan al bazo, donde actúan los linfocitos T supresores. Si la actividad neutralizante del hígado y del bazo se hace insuficiente, entonces las moléculas extrañas pueden depositarse en la pared de los capilares y en el líquido intersticial o extracelular. Este material intentará ser drenado a través de la orina, sobrecargando finalmente a los riñones y generando el contexto para las habituales infecciones a repetición y el colapso renal.

La caseína vacuna

El mayor problema de la proteína láctea es su poder alergénico; se han detectado hasta 25 antígenos diferentes en la leche de vaca. Además de la caseína, que analizaremos en detalle, una gran contribución alergénica se genera en el procesamiento posterior al ordeñe. Cuando la leche es secretada en la ubre de la vaca, estamos en presencia de un fluido aséptico. Sin embargo, a poco de abandonar la teta y no habiendo sido ingerida por el ternero, se manifiesta en la leche un prolífico cultivo de virus, bacterias y microorganismos, lo cual obliga a los conocidos y promocionados tratamientos de pasterización. La temperatura, además de destruir enzimas y otros nutrientes termosensibles, mata la vida microbiana, pero no la elimina. Las bacterias muertas permanecen en el fluido que luego se industrializa y consumimos. O sea que esta verdadera “sopa de bichos muertos” debe ser neutralizada por nuestro sistema inmune, que obviamente los detecta como antígenos.

La caseína es la proteína más abundante de la leche vacuna (80%), la más antigénica y el 40% de la misma es indigerible, favoreciendo la constipación, la dispepsia putrefactiva y la permeabilidad intestinal. Dado que la proteína láctea se digiere muy poco en el intestino, las grandes cadenas de caseína no desdobladas, actúan como pegamento [1], depositándose en los folículos linfáticos del intestino, entorpeciendo la absorción de nutrientes y generando fatiga crónica e inflamación intestinal.

Por su parte, los fragmentos más pequeños logran atravesar las paredes intestinales con la complicidad de la mucosa permeable. Una vez en el flujo sanguíneo, estos péptidos generan un estado congestivo causante de asma, sinusitis, alergias, artritis, diabetes, nefrosis, infecciones, incremento de mucosidad y estructuras densas en el aparato reproductor femenino…

Es interesante señalar que todo esto no ocurre en la lactancia materna. Nuestra secreción láctea provee al bebé de un fluido equilibrado, dotado de los anticuerpos necesarios (inmunoglobulina A ó IgA) para su correcto procesamiento. Varios científicos afirman que los lácteos vacunos son la principal causa de alergias alimentarias [2]. Tal es así, que la Asociación Americana de Pediatría desaconsejó su uso en niños y recientemente el Jefe de Gastroenterología del Hospital de Niños de La Plata afirmó que el 80% de los chicos son alérgicos a la leche vacuna. Esto también se extiende a los adultos y a todos los derivados lácteos.

El gluten del trigo

Algo similar ocurre con la principal proteína del trigo, cuya característica reactiva se está comenzando a aceptar a partir del problema celíaco [3]. El gluten es la componente proteica de cereales como el trigo, la cebada, el centeno o la avena. Sin embargo no todo el gluten es igual: la avena, por ejemplo, ha sido estudiada en celíacos y resulta perfectamente tolerable para ellos.

Obviamente que siendo el cereal predominante en nuestra moderna alimentación (y por tanto el más manipulado desde el punto de vista agrícola), el trigo es la fuente de gluten más abundante y más problemática.

El gluten del trigo esta formado por dos proteínas: glutenina y gliadina. Tiene la propiedad de fermentar fácilmente en presencia de agua y levaduras. Precisamente esta capacidad y su elevada presencia en el trigo (incrementada aún más por la moderna modificación genética que ha logrado variedades “alto” gluten), ha hecho que este cereal desplace a sus pares en cuanto al uso en panificación, dada la consistencia suave y esponjosa que permite obtener. Otra característica del gluten es la de retener el almidón de la harina durante la cocción. Por ello el trigo con alto porcentaje de gluten es usado en la fabricación de fideos y pastas.

A partir de la harina de trigo se obtiene el seitán o carne vegetal. Esto se logra eliminando el almidón, lo cual se consigue artesanalmente al “enjuagar” la harina de trigo bajo un chorro de agua. Así se obtiene una masa grisácea, insípida y elástica con la cual se prepara el seitán, que muchos regímenes vegetarianos usan para reemplazar la carne: el llamado bife de gluten. El valor proteico del seitán resulta bastante pobre, por su ausencia de lisina y treonina, dos aminoácidos limitantes que disminuyen su índice de eficiencia proteica.

Esto también puede lograrse a partir de la harina pura de gluten, que los molinos refinadores ofrecen al separar mecánicamente el almidón de la proteína. Estos molinos ofrecen también la llamada harina glutinosa o glutinada, que es una harina refinada común pero con mayor presencia de gluten, usada en la elaboración de las llamadas milanesas vegetales por su poder ligante o aglutinante. También esta harina da lugar a las famosas tostadas de gluten, que inconsistentemente se aconsejan a pacientes diabéticos, solo por el hecho de tener menos almidón y más gluten.

Por su contenido de mucina, el gluten favorece la formación de moco (desecho coloidal). Por tanto, y como todo alimento mucógeno, los productos con gluten deben contraindicarse en las enfermedades del aparato respiratorio (resfrío, gripe, bronquitis, asma, angina, etc). Además el gluten produce reacciones alérgicas (la celiaquía es su aspecto más visible), inflamación intestinal, migrañas, afecta al funcionamiento tiroideo y provoca fatiga crónica. El gluten es una sustancia pegajosa que se adhiere a las paredes del intestino, lo cual sumado a la falta de fibras vegetales (estimulantes naturales del movimiento intestinal y ausentes en la dieta refinada) y al efecto opiáceo que veremos a continuación, favorece el estreñimiento y la formación del moco colónico.

En sus orígenes evolutivos y durante milenios, el hombre ha consumido granos salvajes, de su habitat natural, enteros y sin excesivo procesamiento. Recién hace ocho mil años el ser humano comenzó a modificar los cereales con la agricultura (selección, transplante a otras zonas geográficas, hibridación y últimamente manipulación genética) y el procesamiento industrial. Esto ha modificado la síntesis de ciertas proteínas presentes en los cereales y ha generado nuevos compuestos con la cocción a altas temperaturas, mientras que las enzimas humanas no han cambiado y resultan aún incapaces de digerir y asimilar estas “nuevas” moléculas.

Son sustancias (el caso de las lectinas del gluten) que causan alergia. Un ejemplo conocido es la enfermedad celíaca, una intolerancia permanente al gluten que produce una lesión severa de la mucosa del intestino delgado, causando diarrea y mala absorción de los nutrientes. En análisis de sangre suelen aparecer ciertos anticuerpos: antiGliadina, antiReticulina y antiEndomisio. Como bien lo fundamenta el Dr. Jean Seignalet [4], proteínas “artificiales” presentes en el trigo, pueden ser causa de ciertas enfermedades: poliartritis reumatoide, esclerosis múltiple, celiaquía, dermatitis herpetiforme, migrañas, diabetes juvenil, depresiones nerviosas, esquizofrenia, Alzheimer, Parkinson, enfermedad de Crohn...

El gluten también está acusado de causar migrañas. La revista "Neurology" ha publicado un informe sobre pacientes con dolores de cabeza e inestabilidad emocional. Las resonancias magnéticas mostraban inflamación del sistema nervioso central. Asimismo se detectaron en sangre "anticuerpos antigliadina". El 90% de los pacientes que llevaron adelante una dieta sin gluten tuvieron alivio total o parcial.

Otro problema del gluten está representado por la cocción. Al cocinar, calentamos los alimentos. El calor, por efecto de las llamadas “reacciones de Maillard”, genera un gran número de moléculas complejas [5], que no existen en estado natural. Dichos péptidos son extremadamente difíciles de descomponer, debido a su conformación no natural, o por inhibir directamente la actividad de las enzimas degradantes [6]. Algunas suelen ser más toxicas o cancerígenas que los pesticidas y conservantes. Las modificaciones moleculares son mayores cuánto más alta sea la temperatura. Como vimos al hablar de los almidones, el pan moderno esta hecho con harina refinada apenas mezclada con agua, leudado instantáneamente y sometido posteriormente a elevada temperatura en un horno eléctrico (aproximadamente 200ºC).

Diabetes, celiaquía, alergias…

El alto poder antigénico de las proteínas lácteas y del trigo, provoca en nuestro sistema inmunológico una excesiva reacción defensiva, que con el tiempo lo debilita y genera una mayor vulnerabilidad a las enfermedades. Esto queda de manifiesto al analizar la génesis de problemas aparentemente inconexos como la diabetes y la enfermedad celíaca.

La diabetes tipo 1, es una enfermedad inflamatoria y crónica, que antes se consideraba propia de niños y jóvenes, pero que ahora se genera también en adultos. Se la considera autoinmune, porque el organismo destruye las propias células beta del páncreas, encargadas de la producción de insulina. La mayor parte de los estudios indican que los niños con diabetes tipo 1 comenzaron a tomar leche de vaca a una edad más temprana que otros niños. Otros estudios han probado que la introducción temprana a una fórmula de leche de vaca aumenta el riesgo de desarrollar diabetes. Investigaciones recientes señalan también una relación entre el consumo de leche vacuna en la infancia y mayor riesgo de diabetes tipo 2 o de adultos [7].

Más allá de estériles clasificaciones, básicamente la diabetes refleja la incapacidad del organismo para utilizar el azúcar proveniente de los alimentos, que se acumula en la sangre. Esta elevación genera numerosos desordenes compensatorios, que conducen a la hipoglucemia (bajo nivel de azúcar en sangre, que provoca acidosis) o a su opuesto: la hiperglucemia (excesivo nivel de azúcar, que produce obstrucción de arterias). Cuando se obstruyen las grandes arterias, se genera predisposición a infartos, derrames cerebrales y mala circulación de los miembros inferiores (amputaciones). Cuando las que se obstruyen son las pequeñas arterias, se ven afectados los ojos, los riñones y el sistema nervioso (incontinencia urinaria, trastornos digestivos, disfunción eréctil…)

Dentro de las posibles causas de la diabetes, se encuentra el daño de la mucosa intestinal y una permeabilidad incrementada como factor desencadenante de la respuesta autoinmune de la persona susceptible. Para entender mejor esta relación debe saberse que en el sistema digestivo se encuentra el 70% del sistema linfático humano. Entre otras cosas, el sistema linfático protege al organismo brindando respuesta inmune. Estratégicamente, el sistema linfático se encuentra en lugares expuestos al ambiente, como por ejemplo los intestinos. Allí intercepta a los microorganismos invasores y toxinas, antes que puedan difundirse ampliamente por todo el organismo. El tejido linfoide del tubo digestivo, como así también de la garganta y faringe, queda expuesto de inmediato a los antígenos que lo invaden.

Cuando el niño nace, no tiene un sistema inmune maduro y posee permeabilidad intestinal, pero su único alimento, la leche materna, aporta los anticuerpos necesarios: las IgA. La leche vacuna no aporta IgA y allí comienzan los problemas de sobre exigencia inmune y demanda de anticuerpos. Por ello muchos estudios relacionan la lactancia materna prolongada con la menor incidencia de diabetes. Luego se introduce otra proteína antigénica como el gluten, y el problema se agiganta. Ciertos estudios demuestran que evitar el gluten en la alimentación promueve el crecimiento y genera cambios benéficos en la dosificación de la insulina [8].


[1] Antes de la aparición de los adhesivos sintéticos, la famosa “cola de carpintero” se elaboraba con caseína láctea. [2] El nutricionista John Mc Dougall en “Dairy products and eggs are avoided on a health” y el Dr. Frank Oski en “Don’t drink your milk”. [3] La celiaquía se define como síndrome de malabsorción debida a la atrofia de las vellosidades del intestino delgado, cuyos síntomas remiten frente a la absoluta ausencia de gluten en la dieta. [4] Ver el libro “La alimentación, la tercera medicina” (Editorial RBA Integral). [5] Productos finales de glicación avanzada, aminas heterocíclicas, beta carbolinas y otros compuestos mutagénicos similares a los detectados en el humo de los cigarrillos. Solyakov, A. et al, Heterocyclic amines in process flavours, process flavour ingredients, bouillon concentrates and a pan residue. Food Chem. Toxicol. 1999/37 (1)/1-11., Skog, K. et al, Analysis of nonpolar heterocyclic amines in cooked foods and meat extracts using gas chromatography-mass spectometry. J. Chromatogr. A. 1998/803 (1-2)/227-233., Stavric, B. et al, Mutagenic heterocyclic aromatic amines (HAA's) in 'processed food flavour' samples.Food Chem. Toxicol. 1997/35(2)/185-197., Wakabayashi, K. et al, Human exposure to mutagenic / carcinogenic heterocyclic amines and comutagenic beta-carbolines. Mutat. Res. 1997/76 (1-2)/253-259., Galceran, M.T. et al, Determination of heterocyclic amines by pneumatically assisted electrospray liquid chromatography-mass spectometry. J. Chromatogr. A. 1996/730 (1-2)/185-194., Gross, G.A. et al, Heterocyclic aromatic amine formation in grilled bacon, beef and fish and in grilled scrapings. Carcinogenesis 1993/14 (11)/2313-2318., Sugimura, T. et al, Mutagenic factors in cooked foods. Crit. Rev. Toxicol. 1979/6 (3)/189-209. [6] Dutta, A.S., Small Peptides, Chemistry, Biology and Clinical Studies, Amsterdam 1993 / 550-556, 560. [7] Geraldine Maurer - Lima, Perú, febrero 2007 - www.altertanutricional.org [8] O.I.Saadah y col. Effect of gluten-free diet and adherente on growth and diabetic control in diabetic with coe

lunes 2 de noviembre de 2009

Duodenal Biopsy Necessary In Celiac Disease Diagnosis For Children And Adults?


Duodenal Biopsy Necessary In Celiac Disease Diagnosis For Children And Adults?

La controversia entre biopsia "si", biopsia "no" es un tema recurrente.
Hay diferentes posiciones al respecto en el gremio sanitario, aunque ultimamente son mas los que apuestan por evitarla en los infantes.

Es un debate a un sin aclarar definitivamente, a veces somos los propios afectados los que tenemos la ultima palabra.

Muy interesante el estudio, merece la pena leerlo.
Gracias por tu tiempo.
sgf



Posted on: Friday, 23 October 2009, 13:35 CDT
Duodenal biopsy remains the gold standard for celiac disease (CD) diagnosis. However, it has several pitfalls and requires an invasive procedure in children.

In the past few years, a more prominent role for a definitive diagnosis based solely on serology has been proposed. The predictive value of high levels of anti-tissue transglutaminase (tTG) antibodies has also been reported in retrospective CD cohorts. Based on these studies, some authors have proposed to start a gluten-free diet (GFD) for those patients with high tTG antibody levels, without duodenal biopsy. There is no agreement to start a GFD without biopsy to confirm mucosal atrophy. There are age-related differences in CD diagnosis that may be taken into account to evaluate the predictive value of tTG antibody for mucosal atrophy.


A research team, led by Dr. Santiago Vivas from Hospital de León recruited a total of 324 patients with celiac disease (CD; 97 children and 227 adults) prospectively at two tertiary centers. Human IgA class anti-tTG antibody measurement and upper gastrointestinal endoscopy were performed at diagnosis. A second biopsy was performed in 40 asymptomatic adults on a gluten-free diet (GFD) and with normal tTG levels. Their study will be published on October 14, 2009 in the World Journal of Gastroenterology. In this study, adults showed less severe histopathology (26% vs 63%; P < r =" 0.661;">

The authors suggest that because of the high predictive value of tTG antibody for mucosal atrophy, duodenal biopsy may not always be necessary. In children, CD diagnosis may only require clinical and serological features, thus avoiding an invasive procedure, and starting an earlier GFD. In contrast, for adults, CD presentation and monitoring are different, thus
rendering necessary a histopathological confirmation in all the cases at diagnosis, and in some selected cases at follow-up on a GFD. Future CD guidelines may take into account these age-related differences.
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On the Net:

* World Journal of Gastroenterology

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Dr.Brzostowski -Celiacos cura definitiva, por la vacuna




La traducion es mala, tambien la tienes en ingles y frances.


Notas de prensa de Dr.Brzostowski S.A

Celiacos cura definitiva, por la Vacuna.

09/09/2009

Es una vacuna desarrollada por métodos de la Patente, por lo cual en la ingesta y las aplicaciones subcutáneas o intradérmicas provoca el desarrollo de los bellos intestinales, pudiendo así, gracias a la misma poder alimentarse normalmente, desarrollando metabolitamente el organismo favorablemente, ganándole a la desnutrición por la causa inicial patológica.

Los pacientes que se han atendido conforme a normas ANMAT por el protocolo en los derechos Humanos y del consumidor, se recuperaron satisfactoriamente. Por ello deseamos que pacientes sean sanados por nuestra Fundación.
Buen dia, soy el Dr. Brzostowski Héctor Damián

Nuestro grupo de Investigación básica y aplicada en el campo de la farmacología experimental y clínica, se conformo en la Sala de salud de la matanza del Km. 28 de Laferrere, en el año 2000 donde comenzamos a tener escasez de medicamentos para la atención de los pacientes ,que se presentaban día a día, comenzando con patologías simples que necesitaban ATB, y el no abastecer el estado nacional produjo la necesidad de cómo estaban trabajando en la aldea global, porque esos pacientes terminaban internados, trayendo mayores costos al estado, porque en vez de gastar 10 pesos en un ATB terminaban con toda la familia internada y ATB mas fuertes suero e Inyectables, gastos de días de hospitalización etc.

Nos llevo a presentar nuestro proyecto Prospectivo de los fármacos de estimulación Neural, ante la Secretaria de salud de la Matanza , y al encontrarse con lo que deseábamos realizar, obtuvimos un no rotundo, pero una ONG que estaba unida con otras dijeron que nos daban su colaboración para brindar nuestras prestaciones fundamentadas, en farmacología básica, aplicada en neuro estimulación Biológica, que lo fundamentamos en la unión de varias ciencias, la Homeopatía , Fitoterapia, Acupuntura, la producción de los fármacos ionizados, en esta fusión de ciencias se produjo los Fármacos de Neuro estimulación biológica.

Comenzamos a crear fármacos específicos biológicamente fusionados por la tecnología de Ionización en la ONG

ver todas las notas de prensa de la empresa Dr.Brzostowski S.A

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  • sábado 31 de octubre de 2009

    Diarrea bacteriana-

    Diarrea bacteriana

    La diarrea bacteriana transmitida por los alimentos es una amenaza emergente para la salud que puede atribuirse al aumento del consumo de verduras y frutas frescas, la producción de alimentos baratos, la importación de alimentos de regiones en desarrollo y, el mayor consumo de alimentos en restaurantes. Dres. Herbert L. DuPont. N Engl J Med 2009;361:1560-9.

    Presentación de un caso

    Un hombre de 47 años relata diarrea de 1 semana de duración, con hematoquezia durante los últimos 5 días. No tiene antecedentes de viajes, contacto con personas enfermas o enfermedad gastrointestinal subyacente. ¿Cómo sería la evaluación y el tratamiento de una posible etiología infecciosa de la diarrea?

    Problema clínico

    La diarrea bacteriana transmitida por los alimentos es una amenaza emergente para la salud que puede atribuirse al aumento del consumo de verduras y frutas frescas, los riesgos asociados con la producción de grandes cantidades de alimentos baratos, la creciente importación de alimentos de regiones en desarrollo y, el mayor consumo de alimentos en restaurantes.

    De los más De los 5.2 millones de casos de diarrea bacteriana que se producen cada año en los Estados Unidos, el 80% resulta de la transmisión por alimentos.

    La transmisión de persona a persona solo requiere de una pequeña cantidad de un agente patógeno infeccioso. Estos patógenos incluyen Shigella, Escherichia coli productora de toxina Shiga, protozoarios y, agentes virales.

    Enteropatógenos

    Los enteropatógenos bacterianos causan aproximadamente 46.000 hospitalizaciones y 1.500 muertes cada año en los Estados Unidos, donde las cuatro bacterias más comunes son: Campylobacter, salmonela no tifoidea, Escherichia coli productora de toxina Shiga y Shigella.

    Los tres primeros organismos se transmiten a los humanos de reservorios animales, y actualmente amenazan nuestro suministro de comida.

    La incidencia más elevada de infección por Campylobacter y Salmonella se halla en los niños, presumiblemente a causa de de la contaminación cruzada en el hogar y el menor número de organismos necesarios para causar infección clínica en los bebés que en los niños mayores y los adultos.

    Además de estos organismos, otras bacterias enteropatógenas causan un número variable de casos de diarrea.

    Las Aeromonas existen en todo el mundo, pero son especialmente importantes en las regiones tropicales, donde provocan diarrea aguda o persistente o disentería (heces blandas con sangre macroscópica).

    La Plesiomonas shigelloides es una causa de diarrea aguda relacionada con el consumo de mariscos y los viajes internacionales. E. coli enterotoxigénica es una causa creciente de diarrea de origen alimentario.

    En Estados Unidos, E. coli enteroagregativa es una causa poco estudiada pero potencialmente importante de diarrea endémica infantil. Aunque los enteropatógenos bacterianos son de mayor importancia en los niños que viven en el mundo en desarrollo, este artículo se centra en la diarrea bacteriana en los Estados Unidos, la cual es similar a la de otras regiones industrializadas.

    Estrategias evidencias

    Evaluación

    El clínico debe sospechar como causa a los enteropatógenos bacterianos específicos basados en la configuración y las características clínicas de la enfermedad.

    Cuando se sospecha la acción de bacterias enteropatógenas, la confirmación diagnóstica se hace mediante el coprocultivo y la detección de de la toxina.

    La mayoría de los laboratorios analiza sistemáticamente la presencia de Shigella, Salmonella y Campylobacter en los coprocultivos.

    La presencia de diarrea con sangre implica la búsqueda de de E. coli productora de la toxina Shiga. Para la diarrea por pescados y mariscos o la diarrea con deshidratación tipo cólera se debe solicitar la investigación de vibriones coléricos y no coléricos.

    Las indicaciones de coprocultivo son la diarrea grave (≥ 6 deposiciones diarias sin forma), la diarrea de cualquier gravedad que persiste más de 1 semana, la fiebre, la disentería y, la presentación simultánea de muchos casos que sugieren un brote.

    En la mayoría de los casos de diarrea acuosa o de diarrea del viajero no se recomienda la indicación rutinaria de coprocultivos debido a su bajo rendimiento en patógenos bacterianos.

    En la mayoría de los casos de diarrea infecciosa, una sola muestra de heces recogida de manera eficiente y estudiada en un laboratorio competente es suficiente para el diagnóstico diferencial. Cuando se obtienen muchas muestras de heces de los pacientes con diarrea, la producción de bacterias patógenos alcanza aproximadamente el 20% (1 de cada 5 muestras adicionales es positiva).

    Afecciones asociadas con diarrea bacteriana

    Diarrea acuosa aguda

    La mayoría de los enteropatógenos bacterianos y no bacterianos producen diarrea acuosa aguda, por lo que esta condición es clínicamente inespecífica. En Estados Unidos, el subregistro de casos de diarrea acuosa aguda causada por patógenos entéricos detectables es importante, incluyendo la mayoría de los casos de diarrea por Salmonella y Campylobacter; se estima que la causa se identifica en menos del 3% de los casos. Para agravar el problema de las tasas de identificación bajas, muchos de los agentes potencialmente importantes que causan diarrea acuosa no son detectables mediante las pruebas de rutina utilizadas en los laboratorios de diagnóstico; estos agentes son E.coli enterotoxigénica, E. coli enteroagregativa, E. coli enteroinvasiva, vibriones no coléricos y norovirus.

    Las cepas específicas de E. coli diarreogénica poseen características clínicas y epidemiológicas y requisitos de detección diferentes. Por lo tanto, no es apropiado referirse a la diarrea por E. coli sin tener en cuenta el tipo específico. Los estudios moleculares mediante microensayos del genoma han ayudado a definir los pangenes de E. coli y ofrecer puntos de vista en las relaciones filogenéticas.

    Disentería

    La presencia de sangre en las heces sugiere una posible colitis bacteriana. Las cuatro causas principales de diarrea con sangre en los Estados Unidos, en orden descendente de frecuencia son: Shigella, Campylobacter, salmonela no tifoidea, y la toxina Shiga producida por E. coli.

    Otros organismos también pueden causar disentería, como las especies de Aeromonas, vibriones no coléricos y Yersinia enterocolitica. Se estima que sólo se identifica el 5% de los organismos que causan diarrea sanguinolenta en los Estados Unidos y que son detectables mediante pruebas de laboratorio.

    E. coli productora de toxina Shiga causa diarrea acuosa; luego de 1 a 5 días, en el 80% de los casos la diarrea se torna sanguinolenta y aparece dolor abdominal severo y calambres, con 5 o más deposiciones blandas en 24 horas, en ausencia de fiebre. E. coli productora de la toxina Shiga es la causa principal de insuficiencia renal en la infancia. En el síndrome urémico hemolítico, la toxina Shiga pasa del intestino al torrente sanguíneo y llega al endotelio renal. Dos tercios de los niños con síndrome urémico hemolítico requiere diálisis, siendo la tasa de mortalidad de 3 a 5%.

    Aunque la diarrea característica de E. coli productora de toxina Shiga es la de una colitis hemorrágica, también pueden presentarse las manifestaciones de la colitis isquémica. Aproximadamente el 40% de las Infecciones por E. coli productora de toxina Shiga en los Estados Unidos son cepas no-O157, las que pueden causar el mismo espectro de enfermedad que las cepas O157. A diferencia de la mayoría de las cepas E. coli O157: H7, las cepas no-O157 generalmente fermentan con el sorbitol.

    Las cepas de E. coli productoras de toxina Shiga pueden ser detectadas por la presencia de bacteriófagos transportadores de la toxina Shiga en su genoma, los cuales influyen en la propagación de los genes de esa toxina.

    Parece que la toxina Shiga 2 es más importante en la patogénesis del síndrome urémico hemolítico que la toxina Shiga 1. La evaluación en el laboratorio de la toxina Shiga en las heces con sangre se hace mediante la búsqueda de la cepa E. coli sorbitol-negativa seguida de la identificación del serotipo O157:H7, como así de las toxinas Shiga 1 y 2 en las heces, por medio de microensayos enzimáticos existentes en el comercio.

    En los casos en que el análisis de la toxina Shiga en materia fecal es positivo pero la prueba para E. coli O157 es sorbitol negativa, se recomienda enviar los aislados a un laboratorio especializado en el serotipo de E. coli no-O157 productora de toxina Shiga.

    Intoxicación alimentaria

    La intoxicación alimentaria es el término que indica que se ha ingerido una toxina preformada en los alimentos, lo que diferencia una intoxicación alimentaria de una infección entérica. Staphylococcus aureus causa vómitos dentro de las 2 a 7 horas de ingerido el alimento mal cocinado o almacenado conteniendo una toxina termoestable preformada.

    Clostridium perfringens produce diarrea acuosa sin vómitos, 8 a 14 horas después de la ingestión de carne, verduras, o aves de corral contaminadas.

    Las cepas de Bacillus cereus en el arroz frito, el repollo de Bruselas y otros alimentos capaces de producir una de las dos toxinas pueden dar lugar a una enfermedad parecida a la causada por S. aureus o C. perfringens, dependiendo de la toxina producida.

    La mayoría de los casos de intoxicación por alimentos son de corta duración, con recuperación en 1 a 2 días. Aunque es posible que para confirmar la causa de la intoxicación alimentaria se requieran métodos microbiológicos, estos se usan muy poco, y el diagnóstico se hace en casi todos los casos clínicamente, sin confirmación del laboratorio.

    Diarrea del viajero

    La diarrea del viajero se produce cuando las personas de países industrializados viajan a zonas tropicales y subtropicales de países en desarrollo, con niveles reducidos de higiene personal y alimentaria. Los enteropatógenos bacterianos causan hasta el 80% de los casos. E. coli productora de diarrea (E. coli enterotoxigénica, E. coli enteroagregativa y posiblemente E. coli difusamente adherencia) son causantes de más de la mitad de los casos en América Latina, África y el sur asiático (el subcontinente indio), pero también Shigella, Salmonella, Campylobacter, Aeromonas, vibriones no coléricos y, Plesiomonas también provocan esta condición.

    Aunque los tipos patológicos de E. coli son importantes en Asia meridional y el sudeste de Asia, los organismos invasores Campylobacter, Shigella y Salmonella) son causas relativamente más importantes de diarrea del viajero en Asia que en otras zonas de alto riesgo.

    Los pacientes con diarrea del viajero deben hacer tratamiento empírico con antibióticos. Los antibióticos también son eficaces en la prevención de la enfermedad.

    Cuando se hace quimioprofilaxis, la mayoría de los autores recomienda la rifaximina, en una dosis de 200 mg, 1-2 veces/día (con las comidas principales), mientras que si la persona está en un área de riesgo se puede hacer un régimen alternativo, con 2 comprimidos de salicilato de bismuto (cada comprimido contiene 262,5 mg) en cada comida y antes de acostarse (un total de 8 comprimidos, o 2,1 g). En ensayos controlados que incluyeron estudiantes de EE.UU que viajaron a México, la reducción del riesgo en de diarrea del viajero mediante la profilaxis con rifaximina fue de aproximadamente el 70%, mientras que con salicilato de bismuto alcanzó el 65%.

    Las indicaciones de la quimioprofilaxis incluyen un viaje importante (con el fin de que una posible enfermedad no arruine el objetivo del viaje a corto plazo), enfermedades subyacentes que podrían ser agravados por la diarrea (por ej., la insuficiencia cardíaca congestiva) o que hacen a las personas más susceptibles a la diarrea (por ej., el uso diario de inhibidores de la bomba protones) o, casos en que los episodios anteriores de diarrea del viajero sugieren una mayor susceptibilidad a la enfermedad.

    Diarrea nosocomial

    La diarrea ocurre comúnmente en el hospital, donde los pacientes (a menudo con enfermedades concomitantes) reciben medicamentos y alimentos y no hay exposición a las esporas de C. difficile.

    Aunque C. difficile sea responsable de una minoría de casos de diarrea asociados a los antibióticos y el hospital, debe ser considerado en los pacientes con diarrea clínicamente significativa (≥ 3 deposiciones no formadas/día), dilatación tóxica del colon o una leucocitosis inexplicable, o ambas.

    Los pacientes así infectados tienen a menudo las diarreas acuosas, pero también pueden perder sangre macroscópica. La diarrea por C. difficile se caracteriza por un aumento de la frecuencia de las deposiciones y se asocia con una tasa de mortalidad creciente.

    Aunque la diarrea por C. difficile ha sido observada como una afección nosocomial, cada vez se presenta más en los consultorios ambulatorios. Los factores de riesgo para la diarrea por C. difficile en pacientes hospitalizados o ambulatorios son la edad avanzada y las enfermedades coexistentes, la alteración de la flora intestinal por agentes antimicrobianos y probablemente la genética del huésped. La microflora humana autóctona es importante para la resistencia a la colonización, y la recuperación por la acción de los antibióticos.

    Tratamiento

    Para todos los casos de diarrea es fundamental la reposición de líquidos y electrolitos. En las personas con diarrea bacteriana aguda se recomienda un dieta con alimentos de fácil digestión (por ej., sopa de tomate, sopa de pollo con fideos, galletas, puré de papas y verduras y carnes hervidas o al horno) o un menú de bananas, arroz, compota de manzana y pan tostado. Sin embargo, los ensayos aleatorizados muestran que estas dietas aceleran muy poco la recuperación. Los datos disponibles de niños con diarrea aguda avalan la continuidad de la alimentación por vía oral durante la enfermedad.

    Los fármacos para mejorar los síntomas, en particular los antidiarreicos como la loperamida y el difenoxilato, pueden reducir el número de deposiciones y ser útiles en el control del número de deposiciones en los casos de diarrea acuosa.

    En los en pacientes con fiebre o disentería, esos fármacos no deben ser utilizados sin un tratamiento antibacteriano concomitante, ya que en ellos esos medicamentos pueden aumentar el tiempo de contacto de los enteropatógenos con la mucosa intestinal.

    No existen aún datos sobre cuánto tiempo deben administrarse los antibióticos ni hay evidencia de que los antidiarreicos sean perjudiciales para la diarrea bacteriana. El tratamiento con agentes antimicrobianos es importante en la mayoría de los casos de diarrea causada por patógenos bacterianos invasores o inflamatorios y también es útil en otras formas no invasivas de diarrea bacteriana.

    Dos organismos bacterianos requieren una consideración especial con respecto al tratamiento recomendado. El primero, presente en la diarrea por la salmonella la no tifoidea, provoca una enfermedad diarreica aguda. La infección se complica con bacteriemia en aproximadamente el 8% de las personas normales y saludables. Los pacientes con bacteriemia a menudo presentan fiebre elevada y efectos tóxicos sistémicos.

    Los factores de riesgo del huésped que se asocian con un riesgo de infección por salmonela sistémica superior al 8% durante los episodios de gastroenteritis incluyen las edades extremas de la vida (<3>

    También se deben administrar antibióticos a los pacientes con salmonelosis intestinal portadores de aneurisma abdominal o de una válvula cardiaca artificial, con el fin de prevenir de una infección focal por salmonela. El segundo organismo que requiere una consideración especial es el que interviene en la diarrea por E. coli productora de la toxina Shiga.

    Algunos fármacos antibacterianos como las fluoroquinolonas y trimetoprima-sulfametoxazol pueden aumentar la producción de toxina Shiga mediada por fagos y, teóricamente, podrían aumentar el riesgo de desarrollar el síndrome urémico -hemolítico.

    Sin embargo, se ha establecido una asociación entre el uso de estos antibióticos y un riesgo más elevado de padecer este síndrome, mientras que otros fármacos, incluida la fosfomicina, la azitromicina y la rifaximina, no parecen aumentar la producción de toxinas Shiga.

    En un modelo de ratón, la azitromicina inhibió la inflamación producida por una toxina Shiga. Se necesitan otros estudios para determinar los efectos de la azitromicina y la rifaximina en la reducción de la diarrea y la disminución del riesgo de síndrome urémico- hemolítico entre los pacientes disentéricos con E. coli productora de toxina Shiga.

    A la espera de estos datos, la mayoría de los autores recomienda hacer un tratamiento de apoyo solo en los pacientes con infección por E. coli productora de toxina Shiga.

    Áreas de incertidumbre

    La diarrea bacteriana transmitida por alimentos persiste a un ritmo elevado en los Estados Unidos y demás países industrializados. En Estados U/nidos se ha creado un nuevo Grupo de Trabajo sobre Seguridad de los Alimentos (U.S. Food Safety Working Group ) que ha propuesto aumentar el número de inspectores de alimentos, modernizar los laboratorios federales y actualizar las leyes para reglamentar el control de la industria alimentaria.

    En alimentos seleccionados de alto riesgo (por ej., aves de corral), la irradiación generalizada de los alimentos puede ser importante para reducir el riesgo de infección. Como la mayoría de los brotes (como así los casos individuales) no son reconocidos, se requiere más investigación para identificar cuáles son los mejores métodos de diagnóstico e información del patógeno de los pacientes con enfermedad diarreica.

    Es preciso aumentar el conocimiento de los factores que pueden influir en la susceptibilidad a la diarrea bacteriana, como la genética de del huésped, la microflora intestinal autóctona y la resistencia a la colonización. Los autores dicen haber comprobado que los genes que codifican los productos inflamatorios
    se asocian con susceptibilidad a diversos tipos de diarrea bacteriana, como la interleucina-8 a la susceptibilidad a la diarrea por E. coli enteroagregativa o C. difficile; la lactoferrina y la osteoprotegerina, (una citocina perteneciente a una superfamilia de receptores del factor de necrosis tumoral) a la susceptibilidad a la diarrea del viajero, y la interleucina-host 10 a la susceptibilidad a la diarrea por E. coli enterotoxigénica.

    Los factores que influyen sobre los riesgos mediano plazo y las complicaciones a largo plazo de la diarrea bacteriana se desconocen. Entre las complicaciones potenciales se mencionan el síndrome de Guillain–Barré (identificado en infecciones por Campylobacter) y el síndrome del intestino irritable posinfeccioso.

    Guías

    El American College of Gastroenterology y la Infectious Diseases Society of America han desarrollado recomendaciones para el tratamiento de la diarrea bacteriana, teniendo en cuenta la resistencia bacteriana conocida (por ej., al trimetoprima–sulfametoxazol ha sido reemplazado por la fluoroquinolonas para muchas formas de diarrea bacteriana en adultos).

    Conclusiones y recomendaciones

    • Ante la sospecha de diarrea bacteriana, tanto el diagnóstico diferencial como la evaluación dependen del contexto en el que se desarrolla la enfermedad y las manifestaciones clínicas.
    • Se debe solicitar un coprocultivo a los pacientes con diarrea severa y prolongada, o cuando hay fiebre o disentería o, en presencia de un brote de diarrea. En la mayoría de los casos, solo coprocultivo en un laboratorio calificado es suficiente para el diagnóstico de diarrea bacteriana.
    • En los pacientes con diarrea sanguinolenta como el descrito en la presentación del caso, además del coprocultivo está indicada la búsqueda de3 toxinas fecales mediante enzimoinmunoensayos.
    • Si la prueba para toxina Shiga es positive, el paciente debe recibir tratamiento de soporte pero no tratamiento antibiótico, dado que algunos antim,icrobianos pueden aumentar la producción de toxinas y el riesgo de síndrome urémico-hemolítico.
    • El tratamiento antibiótico indicado en la disentería febril no provocada por E. coli productor de toxina Shiga, los casos moderados a severos de diarrea del viajero y, en pacientes con diarrea bacteriana comprobada por coprocultivo.


    ♦ Traducción y resumen objetivo: Dra. Marta Papponetti. Esp. Medicina Interna.

    Referencias Bibliográficas en formato PDF Click

    jueves 29 de octubre de 2009

    Danos una mano- Presidenta de la nación Cristina Fernandez de Kirchner

    Argentina soy yo , mis hijos, mis nietos...
    Argentina somos todos!!!


    Desde este pequeño espacio la reclamo y la exijo para unos ciudadanos que pueden sentirse desprotegidos, marginados y alejados de la integracion social.
    Solo nosotros, los que estamos cerca de esta enfermedad, sabemos el desazón, el dolor que supone decirle a tu "hijo" no, no "Se" si lo puedes comer!!!

    Etiquetado correcto, menús escolares sin gluten, en las universidades, en los centros de trabajo...hoteles, restaurantes, cafeterías...


    El celiaco come,viaja, estudia, trabaja...quien osa negarle sus derechos ???



    Con todo respeto Sra Presidenta de la nación Cristina Fernandez
    de Kirchner haga un hueco "justo" en su agenda, incorpore en ella las necesidades de este colectivo, el tiempo es efimero no es posible mas demoras.

    La Ley, no es solo una necesidad, es un derecho que cualquier país democrático con sentido del bienestar social debe contemplar.

    Escribo a titulo personal, desde el corazon, desde las mismas entrañas cansada de ver el olvido y falta de consideracion por parte de las clases politicas hacia los celiacos del mundo !!!

    Desde España Sonia, abuela de una niña celiaca de siete años.


    Para que los Diputados la sancionen, para que el Ministerio de Salud la reglamente.
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    Maltese researchers find new celiac disease gene


    Maltese researchers find new celiac disease gene

    Maltese researchers have identified a new gene that contributes to celiac disease, a gluten intolerance that affects an estimated 600 Maltese.

    This was the first time that a variant of a gene called CD59 has been associated with celiac disease following three years of research at a University of Malta lab.

    The discovery was made after analysing the DNA of 17 relatives, six of whom suffered from gluten intolerance.

    The laborious €23,000 research - funded by the Malta Council for Science and Technology - included looking at the DNA of each family member and the different genes, genetics specialist Christian Scerri, who headed the research, explained.

    "If you have a grandmother, a mother and a son who all suffer from a particular disease, we will look for the part of DNA that is common in all three," he said. Once this part of the DNA has been identified, the researchers start looking at all the different genes in that section of the DNA.

    The researchers had the backing of previous international studies that had already determined that only people with a certain type of the molecule human leukocyte antigen, called HLA-DQ2/DQ8, were pre-disposed to celiac disease. Although on its own this molecule - found in about 30 per cent of the global population - does not cause gluten intolerance, when combined with a number of genes it leads to celiac disease.

    "We found that all those patients who suffered from celiac disease had both HLA-DQ2/DQ8 and a variant of CD59," Dr Scerri said.

    The study also showed that those people who had HLA-DQ2/DQ8 or CD59 alone did not suffer from celiac disease, giving a clear indication that the combination of the two led to gluten intolerance.

    The gene variant was also rare in Malta and was not found among another 99 families who have members with celiac disease.

    "This seems to be the only family in Malta which has this gene," Dr Scerri said, referring to the 17-strong family that was tested.

    But although the gene is very rare, the research is important because it should lead to further study aimed at discovering how particular genes lead to certain conditions.

    Dr Scerri said more researchers were needed to continue with the work he hoped the necessary staff would have been employed by the end of next year when a €4.5 million restructuring at the University's lab of molecular genetics would be finalised.